A pocas cuadras del kilómetro cero de Santiago, en
Morande 556, se encuentra un bar restaurante de tradición
y estilo señorial, desde su nacimiento, hace aproximadamente
80 años el Inés de Suarez ha atendido gente
del entorno céntrico; empleados públicos, oficinistas,
congresistas y periodistas, que aún frecuentan el lugar,
como un singular tata anónimo que nos cuenta que el
primer dueño era un español de nombre Mariano,
en ese tiempo el local tenía un piano (1949) este ambiente
fue el de mayor auge, luego y antes de los actuales encargados
el restaurante tuvo su etapa más baja, pues fue clausurado
por sanidad, hasta que en 1997 paso a manos de la familia
Fuentes, Ésta última le a devuelto algo del
estilo perdido, se nota que hay preocupación por darle
una estética que refleje lo que realmente significa
tener y mantener un bar de tal importancia para sus clientes,
especialmente los más antiguos.
El Inés de Suarez ahora esta remodelado, tiene una
barra a lo largo de uno de sus costados, en un extremo de
esta hay un muñeco de un huaso (guatón Loyola);
En la entrada se exhiben barriles que le dan el toque chileno;
Además el restaurante, hace poco fue adornado con espejos
con forma de ventanas, con esto, el salón se ve más
amplio de lo que es, ya que aquí caben más o
menos 120 personas sentadas. En este local, aparte de ofrecer
los típicos tragos (terremotos y borgoñas) se
pueden probar un extenso menú de Sandwich con café
o chocolate que son tan buenos como las chiquillas que atienden,
puesto que en este local solo atienden feminas, como Paula
Roman Fuentes quien nos dijo que el Inés de Suarez
funcionaba de lunes a viernes, sobre todo el viernes porque
ese día en la noche se presentan shows de cantantes
y bailarinas; Todo esto en un ambiente acogedor y familiar
donde todos se conocen.
Reportaje:
Cabro Chico
Fotografías: Sáenz
de Tejada |