"La
plaza es un elemento especial de nuestro Santiago, tiene
algo de mágia. Niños que jugando entre
sus árboles y ancianos que descansan en sus bancas
le dan un aire de plaza de pueblo en día domingo,
cosa impensable para un barrio que se encuentra a diez
cuadras de la Alameda".
Esta Plaza enclavada en la Comuna de Santiago está
ubicada entre las calles Libertad, Rosas, Sotomayor
y Santo Domingo en lo que se conoce como “Barrio
Yungay”.
Su
fundación se remonta a mediados del siglo XIX
en terrenos que se conocían como el Llano de
Portales (por pertenecer estos terrenos a la familia
Portales-Palazuelos) , período en que se comienza
a poblar el sector poniente de Santiago.
Ligada
directamente al barrio, su creación nace como
homenaje al triunfo del Ejército Chileno en la
Batalla de Yungay durante la guerra contra la Confederación
Perú – Boliviana.
En
el centro de la plaza se erige el monumento al Roto
Chileno, obra de Virginio Arias. Este barrio era el
preferido de la clase media y media alta santiaguina,
con calles pavimentadas, alumbrado y tranvías.
Algunos hitos de este barrio son el Teatro Novedades,
la tradicional Peluquería Francesa y los Pasajes
Patrimoniales surgidos a comienzos del siglo XX.
La
mayor peculariedad la daba la fachada contínua
de la manzana como rasgo morfológico y con una
altura homogénea de unos 10 mts de promedio (hoy
muchas casas y casonas que la rodeaban han sido reemplazadas
por edificios departamentos). Muestra además
una alta densidad de edificación constituyendo
así la plaza un elemento importante en el trazado
urbano al aparecer como único manchón
verde en el barrio.
Dado
su tamaño escalado al barrio al constituir una
manzana típica de él, la presencia que
la edificación periférica tiene sobre
la plaza es determinante, a pesar de la existencia de
una frondosa vegetación de borde que contribuye
a reforzar esta relación, al estar complementada
por un paseo con pavimento de baldosas y escaños
con vista hacia la calle a través de esta acera.
Actualmente
la población que habita sus alrededores y que
la frecuenta es variopinta. Con el empuje que ha tenido
la renovación del barrio se han construido departamentos
que han reemplazado a algunas de las antiguas casas,
en el barrio conviven gente de clase media y clase media
baja, constituyéndose en un perfecto núcleo
social heterogéneo.
La plaza es un elemento especial de nuestro Santiago,
tiene algo de mágia. Niños que jugando
entre sus árboles y ancianos que descansan en
sus bancas le dan un aire de plaza de pueblo en día
domingo, cosa impensable para un barrio que se encuentra
a diez cuadras de la Alameda. Una banda de música,
un par de peluquerías en cada esquina, varios
almacenes y por supuesto una iglesia completan el cuadro
de este lugar en que se vive un ambiente como de otra
época.
Los
invitamos a visitarla y conocer parte de la historia
de nuestra ciudad.
Para
conocer las actividades del barrio visita: www.barriosbrasilyungay.cl
Reportaje:
Bello Sandalio
Fotografías: Sáenz
de Tejada
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