Las
políticas educativas aplicadas durante
los gobiernos de la concertación no han
logrado revertir el efecto de los factores contextuales
sobre los resultados del sistema escolar, manteniéndose
por tanto también desde esta perspectiva
las condiciones de inequidad.
La educación juega un rol central en las
estrategias que los chilenos aplican en su vida
cotidiana. Es considerada por la mayoría
como el camino más importante de movilidad
y determinante en el futuro socioeconómico
de las personas. Se puede al mismo tiempo constatar
que los niveles educacionales de los chilenos
han crecido significativamente en los últimos
decenios, de tal manera que la educación
básica es en la actualidad casi universal
en la sociedad chilena, y los niveles de educación
media se han incrementado sostenidamente. Las
políticas educacionales de los gobiernos
de la concertación han impactado favorablemente
y se manifiestan especialmente en estos indicadores.
El
crecimiento del sistema educativo en Chile,
para el periodo 1960-1990 fue significativo,
pero con una marcada interrupción en
el periodo de la dictadura. Ya en 1990 la cobertura
de la educación básica llegaba
al 97%, mientras que la cobertura de enseñanza
media llegaba en ese año a un 75%. Puesta
así las cosas, en los números
se ve lindo el panorama pero basta con observar
nuestra generación ( los cuarentas, los
treintas y los veintes ) y la cosa se empieza
a ver color de hormiga. los pobres están
cada vez mas ignorantes y extrañamente
los ricos también. Podemos darnos cuenta
entonces que el desafío más importante
durante esta nueva década será
superar la existencia de un sistema obsoleto
que a pesar de los lindos números que
nos muestran, se muestra desigual y de pésima
calidad.
El
sistema educativo es un universo paralelo absolutamente
alejado de las realidades colectivas e individuales
que cada niño y joven en relación
a su entorno social. Las estructuras, sistemas
y modelos están absolutamente obsoletos,
y no por poner Internet en los colegios mejoramos
el enseñar, solamente cambiamos el formato
donde adquirimos la información, y quedamos
igual que antes, sin saber qué hacer
con esta información y como aplicarla
al entorno.
Hoy
los colegios son centros de acopio y preparación
de niños para que puedan pasar a la universidad
y sigan engrosando el bolsillo de los dueños
de la educación sin preocuparse del destino
de los estudiante que quedan en él más
absoluto desamparo, sin saber absolutamente
nada, pasando a ser parte de un nuevo mercado
en la educación, la privada, que no se
caracteriza por su probada calidad educacional,
sino por ser generadores de profesionales cesantes
en una competencia desigual pasando a ser estorbos
en la maquina social y económica. ¿Que
hacer con tanto cesante ilustrado?, estamos
lleno de periodistas, de abogados, de arquitectos,
diseñadores etc, que se desempeñan
en cualquier cosa menos para lo que los prepararon,
ahí se dan cuenta de qué les sirvieron
12 años de colegio donde salieron llenos
de información (efemérides, ecuaciones,
capitales, co2, etc) y sin saber como aplicarlas
a una existencia donde predomina el culto a
la ignorancia, donde ser inteligente es sinónimo
de aburrimiento.
Hoy
tenemos una población absolutamente manejable,
que no se cuestiona, que no tiene visión
critica de sí misma y del resto, una
masa ciega a merced de cualquier luz centellante
que la distraiga de los temas que realmente
son importantes para nosotros como sociedad.
Y aunque le moleste al “ cromagnon en
casa ” (F.Avello). fue la destrucción
del sistema educacional durante la dictadura
de Pinochet, lo que produjo el descalabro que
hoy persiste, inequidad y desigualdad en el
acceso a una educación de calidad, la
estupidizacion de la juventud que no sabe donde
esta parada. Somos los deficientes adultos que
crea el sistema, egresados con titulo de consumidor.
Esto se enmarca en el hecho de que todas las
tiranías y dictaduras destruyen los cimientos
educacionales para destruir el enemigo mas potente
de todos. Una mente conciente y critica, una
vez destruido esta, pueden hacer lo que les
de la gana , el mejor ejemplo de esto somos
nosotros mismos.