La Unidad Vecinal Portales es un icono en la arquitectura
de Chile. Más allá de sus aciertos o errores
arquitectónicos, vemos tras esto una producción
habitacional Estatal digna.
La Unidad Vecinal Portales se construye durante el gobierno
de Carlos Ibáñez del Campo (1952-1958).
Los
terrenos donde se emplaza la U.V.P. pertenecían
a la Facultad de Ciencias de Veterinarias y Agronomía
de la Universidad de Chile y fueron vendidos a la Caja
de Previsión de Empleados Particulares. El terreno
cambia de uso de suelo de “área verde “
a “residencial” y se encarga el proyecto
a tres sociedades Empart, para un plan de inversión
y elaboración de múltiples proyectos inmobiliarios
a través de la caja de empleados particulares
y las empresas constructoras.
Empart, una de las sociedades, encarga un proyecto habitacional
a la oficina de Bresciani, Valdés, Castillo,
Huidobro (B.V.C.H.), éstos proponen realizar
un solo proyecto que abarque todo el terreno.
Dentro
del plan ideado por Karl Brunner en 1932, se proponía
en el mismo sector de la U.V.P viviendas particulares,
cuantitativamente similar a lo que existe hoy.
El
proyecto de la oficina (B.V.C.H.), enfatizaba la volumetría
de los bloques en el lugar. Realizan una propuesta de
vialidad definida por el dibujo de las líneas
de árboles, definiendo los servicio comunitarios
en el centro.
El
primer nivel de los bloques conforma un zócalo
de viviendas con acceso independiente desde el parque,
y sus terrazas se desarrollan más allá
del plomo impuesto por la fachada del edificio, estableciendo
una primera forma de extensión horizontal desde
el bloque hacia el parque.
Parte
de lo terrenos para la construcción de la U.V.P.
fueron vendidos por Empart a la Universidad Técnica
del Estado (U.T.E.). El rector de esa época,
don Renato Labarca, decide ampliar la sede universitaria
y encargó a la misma oficina de arquitectos el
proyecto de ampliación. El proyecto consistía
en un plan integral para todo el sector de la Quinta
Normal, basado en las circulaciones y la arborización.
En 1970 la Municipalidad de Santiago en un intento de
establecer responsabilidad respecto a los espacios en
la U.V.P., declara “Bienes Nacionales de Uso Público”
a sus áreas verdes.
Una
investigación realizada por la arquitecta Luz
Cárdenas, U.Ch. (1990), señala un cambio
en la composición social de los habitantes de
la U.V.P.. El estudio abarca de los inicios de la villa
hasta 1986. En sus inicios el cliente tenía una
composición socioeconómica media con una
distribución por edades compuesta por adultos
y niños. Al cabo de dos décadas se produce
un fuerte deterioro socioeconómico y cultural
al interior de la unidad vecinal, alcanzando a un 10%
de habitantes en condiciones de extrema pobreza, además
de un fuerte incremento en la población joven.
Frente
a este deterioro pueden haber muchas explicaciones.
Durante la dictadura militar, en la U.V.P. se producen
enfrentamientos y persecuciones, la sensación
de inseguridad al interior se acentúa.
Conclusiones
La
Unidad Vecinal Portales es un icono en la arquitectura
de Chile. Más allá de sus aciertos o errores
arquitectónicos, vemos tras esto una producción
habitacional Estatal digna.
El
rol de Estado-Benefactor, a través de la Corporación
de la Vivienda,
Corvi (1953-1973), adquiría una importancia vital
al momento de “hacer ciudad”, reflejaba
un período de modernización de la sociedad
chilena. Este rol también adquiría connotaciones
de carácter político, reflejaba la idea
de una sociedad más justa e igualitaria.
Sería
absurdo comparar la Villa Portales con cualquier proyecto
habitacional actual, no existe ningún parámetro.
Hoy en día, el Estado se dedica a entregar viviendas
indignas, no existe ningún concepto arquitectónico,
ni urbano. El concepto es mejorar las estadísticas.
Fue
la Constitución de 1980 la que cambió
el concepto de Vivienda. Antes era un Derecho, hoy un
Bien Raíz.
Fue
durante la Dictadura Militar que el Estado se dedicó
a vender por licitación los terrenos de su propiedad,
dejando la renovación urbana a manos privadas.
El
Estado se ha transformado, hoy en día, en un
ente económico al servicio del capital, se ha
dedicado a cimentar un sistema lo más funcional
posible a la reproducción de la riqueza y a la
acumulación del capital.
El
mercado es el único capaz de regular las relaciones
sociales por lo que la sociedad chilena se ha convertido
en un instrumento en el equilibrio macroeconómico.
Fuente:
Revista ARQ N°46, Octubre 2000.
La Vivienda Social de la Corvi. Alfonso Raposo, Julio
1999.
Reportaje:
Lucho Falucho
Fotografías: Sáenz
de Tejada
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