El Cantar de la Lluvia

Eran ya las diez y había estado lloviendo hace horas. Estaba sentado en la cocina oscura, en la silla que tuvo que arreglar esa misma tarde. El olor a pegamento había cedido ante el olor de la lluvia.
Miraba el servilletero, como proyectaba su desfigurada sombra sobre la mesa. Pese a que sentía un poco de frío en las canillas, no tenía ganas de cerrar la ventana. Sentado ahí en la semi-oscuridad, escuchaba como pasaban los autos en la calle mojada, se imaginaba los techos que podría ver si se asomara a la ventana: techos de fibrocemento, de zinc, con tejas viejas, ladrillos, tubos de metal y otros desechos tirados encima. Si fuera por él, si él pudiera decidir qué ver desde su departamento, aquellos techos estarían limpios de basura; no tendría que mirar ese desorden gris todas las mañanas, todas las tardes, día tras día. [más…]



