
Este artículo se titula Santiago sin retorno 3, puesto que es tercera vez que debo afirmar que la contaminación atmosférica de Santiago, “NO TIENE SOLUCIÓN” real en el contexto en que opera nuestro desarrollo.
Durante un seminario de la USACH sobre Innovación y Desarrollo Humano, realizado hace algunos días en el edificio de Telefónica, en pleno centro de la contaminación, los estudiantes volvieron a preguntarme sobre la crisis del smog en Santiago, una ciudad que se transporta en más de un 90% con petróleo, que cocina y se calefacciona en un 100% con gas, leña y parafina y que produce industrialmente usando más de un 60% de combustibles carbonados.
Este artículo se titula Santiago sin retorno 3, puesto que es tercera vez que debo afirmar que la contaminación atmosférica de Santiago, “NO TIENE SOLUCION” real en el contexto en que opera nuestro desarrollo. Considerando además la temperatura, la capa de inversión térmica, el contexto geográfico de una cuenca cerrada, y la inaudita cantidad de combustibles carbonados que se queman para hacer funcionar la ciudad, los contaminantes que se liberan no tienen control posible, sin que esto signifique detener los procesos de la ciudad. Esto además, con un costo que el mercado vigente no perdonaría jamás. [más…]