
Fueron el último estrato de la estructura social de la cultura del carbón de Lota y Coronel. Ejercía la más humilde, frágil, esforzada y deshumanizada tarea que estaba reservada a los desposeídos de todo. Eran los hijos del hambre, de la miseria cotidiana, donde huérfanos y abandonados de los regalos de la vida, expiaban los pecados sociales de la comunidad minera. Parte del paisaje en esta tierra de contrastes, cuando no se tenía nada como no fuese un estómago vacío, haciendo líneas junto a la costa ahí estaba el chinchorrero, quién por largas horas le peleaba al mar y sus mareas, los cascajos negros, que uno a uno hacían aumentar magros montones oscuros en las playas. [más…]