Otros veranos y otros viajes
Vacaciones de antaño

Los aeropuertos están repletos, de los rodoviarios salen buses y más buses, y las anchas carreteras del nuevo Chile apenas pueden contener a los vehículos de los veraneantes.
En los años 50 y 60 cuando alguien viajaba, iba toda la familia a despedirlo al aeropuerto o a la estación, y lo hacían con derroche de lágrimas. Volvían al aeropuerto a esperar su regreso, con más lágrimas y aunque el vuelo llegara a las 5 de la mañana. Es que el viaje aún tenía algo de odisea, de visita a lugares remotos. Las comunicaciones telefónicas eran caras y difíciles. No había celulares ni correos electrónicos, de modo que el viajero estaba verdaderamente ausente y se lo echaba de menos. [más…]
