viernes 4 enero, 2013
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Cola de mono, la bebida de Montt

Cada fin de año hace su entrada triunfal en los hogares chilenos. Preparado en casa o embotellado, la Cola de Mono es uno de los elementos más propios y tradicionales de la celebración de nuestra nórdica y anglosajona navidad. Las versiones de su origen lo ligan a la figura del Presidente Pedro Montt.

Don Manuel Antonio Román, en su Diccionario de Chilenismos y otras voces y locuciones viciosas, atribuye al ponche en leche el nombre de Cola de Mono, por su color café oscuro. Algunos informes señalan que este preparado se envasaba y se vendía en botellas de Anís del Mono, provenientes de España, muy populares en América, y cuya etiqueta mostraba a un mono con su larga cola. Sin embargo, la mayoría de las versiones ligan su nombre y su origen a la figura de Pedro Montt, a quien sus íntimos llamaban “el mono Montt”.

Según Torres Vergara, en una ocasión en que Montt, siendo Presidente de Chile, disfraba junto a sus amigos de una velada en casa de doña Filomena Cortés y sus cuatro hijas, habría pedido que le entregaran su revólver Colt para retirarse. Como llovía torrencialmente, y nadie quería que el presidente se fuera, argumentaron no encontrar el revólver y lo convencieron de continuar la fiesta. Como se habían acabado los vinos y licores, agregaron aguardiente y azúcar a una jarra de café con leche. La bebida, que tuvo gran éxito, fue bautizada como Colt de Montt (haciendo alusión al asunto del revólver). El nombre de la Colt de Montt, habiéndose popularizado, habría degenerado en “col e mon” , “colemono” y, finalmente, “Cola de mono”.

Otros lo atribuyen a una anécdota ocurrida durante la campaña presidencial de 1901, cuando Montt fue derrotado por Germán Riesco, cuyos seguidores habrían ido a celebrar su victoria y la “cola de Montt” a una heladería en la calle San Pablo. El dueño del local habría servido su especialidad, consistente en agregar aguardiente a los helados de café con leche ya derretidos. La denominación de la bebida, bautizada en la ocasión como “Cola de Montt”, habria degenerado, gracias a la picardía popular, en “Cola de Mono”.

Don Eugenio Pereira Salas, en “Apuntes para la historia de la cocina chilena”, da por inventora del Cola de Mono a doña Juana Flores, que hasta hace pocos años mantuvo su venta en San Diego. Otros aseguran que lo creó su marido, quien se molestaba cuando lo llamaban Cola de Mono y no “Colemono”, como él lo habría bautizado.

Receta

Si bien las preparaciones varian levemente unas de otras, la mezcla principal es una fórmula compartida. Lo claro es que el café, la leche, el aguardiente, el azúcar y la canela, son imprescindibles. Mientras unos incluyen clavos de olor, otros los reemplazan por nuez moscada o se la agregan, al igual que la vainilla. Los menos ortodoxos la decoran con cognac, brandy y hasta whisky. La siguiente receta la rescatamos del sitio de internet www.martita.cl donde puedes encontrar las mejores alternativas e información culinaria para hacer de tu mesa navideña un espacio con identidad y tradición chilena.

Cantidad personas: 4

Ingredientes
  • 1/2 lt leche
  • 1 cucharada(s) café instántaneo
  • 1/2 cucharadita(s) vainilla
  • 1 clavos de olor
  • 1 palo(s) canela (chico)
  • 1 pizca nuez moscada
  • 3 cucharada(s) azúcar o a gusto
  • 3 cuchara(s) colmada(s) aguardiente (grandes) o a gusto
Instrucciones

Hierva el azúcar en un poco de agua con la canela, nuez moscada y clavo de olor. Retire del fuego, cuele y disuelva ahí el café. Añada la vainilla y el aguardiente y todo frío incorpórelo a la leche hervida.
Guarde en el refrigerador hasta el momento de servir.

Autor/Fuente
http://www.nuestro.cl Su función es tender puentes entre el mundo público, guardián de nuestros tesoros patrimoniales. También sumamos a nuestra definición el acerbo de tradiciones, usos y costumbres, fiestas y formas de celebración que han configurado nuestra identidad y constituyen el patrimonio intangible.
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